Además escribió una carta asumiendo la responsabilidad de todas las muertes, en un intento por salvar a su cómplice que, gracias a esta actitud, logra que su caso sea revisado y en razón de sus veinte años, su pena fue conmutada por doce años de reclusión. El Carnicero de Hannover fue guillotinado el 15 de abril de 1926, su cerebro fue enviado a la Universidad de Goettin para su estudio. Su última voluntad fue pedir el siguiente epitafio para su tumba: Aquí yace El Exterminador». Este deseo no fue cumplido y la azarosa vida de Haarman inspiró la película Tenderness of the Wolves, de 1974.