FREILA: No estaba solo en la tarea, su cómplice Hans Grans,...

No estaba solo en la tarea, su cómplice Hans Grans, pedófilo y homosexual como él, lo secundaba en todas sus repulsivas actividades. Eligiendo incluso algunas de las víctimas tan solo por el color de la camisa, Haarman escogía a los infortunados en las estaciones de trenes, su blanco eran los jóvenes que llegaban a la ciudad en busca de trabajo, adolescentes fugados de sus hogares o aquellos que bajaban de los trenes de refugiados. En el lugar actuaba como un inspector de policía, se acercaba, les hablaba amablemente para ganar su confianza, luego les ofrecía un cigarrillo, comida caliente y alojamiento-