La jóvenes que parecían más saludables eran encerradas en el sótano, y su sangre era drenada periódicamente para que Erzsebet la bebiera.
Le gustaba jugar con las desdichadas. si era invierno, las empapaba con agua y dejaba que murieran afuera, aprisionadas por el hielo, pero el más famoso entretenimiento fue «ha Doncella de hierro>, una estatua huera provista en su interior con afilados cuchillos que permitían desangrar lentamente a las muchachas.
Le gustaba jugar con las desdichadas. si era invierno, las empapaba con agua y dejaba que murieran afuera, aprisionadas por el hielo, pero el más famoso entretenimiento fue «ha Doncella de hierro>, una estatua huera provista en su interior con afilados cuchillos que permitían desangrar lentamente a las muchachas.