FREILA: Por supuesto, su mujer no podía cree lo que escuchaba....

Por supuesto, su mujer no podía cree lo que escuchaba. Su esposo, un modesto empleado y amable vecino no podía ser un homicida. Finalmente él le propone un pacto debido a que la Informacion sobre el Vampiro o la Bestia de Düsseldorf tenía precio muy alto, le pide que lo entregue. De esta manera la recompensa serviría como indemnización por todos los sufrimientos vividos por su culpa. Ambos tenían un plan y la mañana del 24 de mayo de 1930 se presenta a la policía la señora