FREILA: Otras de sus víctimas sería Rudolf Scheer, quien deambulaba...

Otras de sus víctimas sería Rudolf Scheer, quien deambulaba alcoholizado y tiene un encuentro con Kürten. Tras un airado cruce de palabras, el asesino lo ataca con las tijeras y bebe la sangre que mana de las heridas. Un domingo de agosto de 1929 organiza una cita con la prostituta María Hahn. Durante el encuentro la estrangula, le clava las tijeras en la garganta, y absorbe la sangre de la víctima. El cuerpo de la joven es encontrado gracias a un carta que envía el propio Kürten a la policía con un poema y un plano indicando el lugar exacto. Siempre se alejaba del lugar de los hechos con una sonrisa o canturreando una canción ya que no era la penetración o el contacto físico erótico lo que lo satisfacía sino el asesinato y la sangre,