Todo lo que encontró en ella fue un sarcófago vacío y sin tapa y el ataúd de piedra Al califa le parecía imposible, después de haber visto los grandes tapones d roca, inviolados hasta ese momento, que alguien le hubiera precedido en si penetración en el monumento. Investigó en busca de pruebas, tales como un entrada forzada o rastros de saqueo, pero no encontró nada de eso. De manera que se fue, decepcionado y perplejo, preguntándose para qué fines se habían construido el vasto monumento. Desde ese momento, la gran pirámide no volvió a ser perturbada durante siglos, hasta que los científicos y matemáticos británicos y franceses comenzaron a interesarse por ella, en los siglos XVII y XVIII.