Todavía hoy, a pesar de la difusión de la fotografía, resulta difícil imaginar imponente es la pirámide sin haberla visto con los propios ojos. Pero O años atrás el monumento era todavía más impresionante: estaba revestida con una reluciente caliza blanca (saqueada desde hace mucho tiempo para utilizada como material de construcción en otras zonas) y coronada por un casquete de oro batido, que medía nueve metros... muchos se preguntan si la gran pirámide es sencillamente una maravilla técnica de la antigüedad o un monumento que posee una significación más profunda, una significación mística. medida que se conocen nuevos aspectos de la antigüedad, surgen pruebas irrefutables de que las civilizaciones pretéritas alcanzaron, frecuentemente, asombrosos niveles de sabiduría científica. Algunas de ellas parecen haber poseído, incluso, conocimientos de los que hoy carecemos.