Una edificación ante cuya construcción se hubieran acobardado los ingenieros modernos
La gran pirámide de Gizeh, en Egipto, debía ser el último monumento, un gran monumento, digno del hombre al que conmemorada: el rey Khufu, más conocido por su nombre griego, Keops; uno de los gobernantes más poderosos que haya conocido el mundo antiguo. A lo largo de los terraplenes del Nilo, se elevan alrededor de cuarenta pirámides, pero una de ellas puede ser comparada con la gran pirámide de Gizeh. Este monumento mide más de 137 metros de altura y abarca una superficie cuadrada de unos doscientos treinta metros de lado.
La gran pirámide de Gizeh, en Egipto, debía ser el último monumento, un gran monumento, digno del hombre al que conmemorada: el rey Khufu, más conocido por su nombre griego, Keops; uno de los gobernantes más poderosos que haya conocido el mundo antiguo. A lo largo de los terraplenes del Nilo, se elevan alrededor de cuarenta pirámides, pero una de ellas puede ser comparada con la gran pirámide de Gizeh. Este monumento mide más de 137 metros de altura y abarca una superficie cuadrada de unos doscientos treinta metros de lado.