El periodista Phillip Vandenburg estudió, durante años, la leyenda sobre la maldición de los faraones y aportó dos sugerencias interesantes. En su libro The Curse of tire Pharaohs, demuestra que las tumbas, dentro de las pirámides, eran ambientes propicios para la supervivencia de bacterias; a lo largo de los siglos, dice el autor, éstas podrían haber desarrollado nuevas y descocidas especies cuyo poder se hubiese mantenido hasta la actualidad.