Imperturbables, los organizadores de la exposición continuaron con los preparativos. Un avión del Comando de Transportes de la Real Fuerza Aérea, destinado a la tarea de llevar las reliquias a Gran Bretaña. En los cinco año que siguieron al día del vuelo, seis miembros de la tripulación de la aeronave fueron víctimas del infortunio o fueron visitados por la muerte. El oficial Riel, Laude, piloto jefe del avión Britann la, y el ingeniero de vuelo gozaban de un excelente salud. Pero ambos estaban destinados a morir muy pronto. La esposa Parkinson informó que, a partir del vuelo, el aviador habla sufrido un ataque cardíaco anual, siempre en la misma época del año en que había transportado las reliquias egipcias. El último ataque acabó con él, en 1978; tenía ente 45 años.