Pero la maldición de los faraones siguió cobrando su precio en víctimas. muchos años después de la desaparición de Carter. En 1966, el gobierno de El Cairo encargó a Mohammed lbrahan, director de Antigüedades de Egipto que organizara una exposición de los tesoros de Tutankamon en París. lbraham se opuso a esa decisión y tuvo un sueño premonitorio, según el cual debería enfrentarse personalmente a un peligro de muerte silos tesoros del faraón salían de Egipto.