Los misterios que rodean el hundimiento del Lusitania han sido exhaustiva mente examinados por los historiadores, de manera especial por el escritor Colin Simpson, cuyo libro sobre el tema propone varias y polémicas conclusiones acerca de la tragedia del Lusitania.
La primera de ellas indica que el barco iba armado con, por lo menos, doce cañones de 6 pulgadas y que transportaba un abundante cargamento de municiones y explosivos. Simpson dio cuenta de que el Lusitania fue sometido, en un dique seco de Liverpool, en 1913, a modificaciones que lo capacitaban para ser dotado de artillería pesada en caso necesario. Así el trasatlántico quedó en realidad transformado en crucero de guerra auxiliar. El autor sostiene que una de las calderas del buque fue convertida en un depósito de cartuchos, dotado de montacargas que podían elevar los proyectiles hasta la cubierta.
La primera de ellas indica que el barco iba armado con, por lo menos, doce cañones de 6 pulgadas y que transportaba un abundante cargamento de municiones y explosivos. Simpson dio cuenta de que el Lusitania fue sometido, en un dique seco de Liverpool, en 1913, a modificaciones que lo capacitaban para ser dotado de artillería pesada en caso necesario. Así el trasatlántico quedó en realidad transformado en crucero de guerra auxiliar. El autor sostiene que una de las calderas del buque fue convertida en un depósito de cartuchos, dotado de montacargas que podían elevar los proyectiles hasta la cubierta.