FREILA: Pero Deveau preguntó ¿Por qué, entonces, la botella...

Pero Deveau preguntó ¿Por qué, entonces, la botella con jarabe para la tos permaneció abierta sobo la mesa sin derramarse? ¿Y cómo no se rompieron los platos y los adornos encontrados en el camarote del capitán? Un motín, sugirió Morehouse; peo en el Mary Celeste no se encontraron indicios de que se hubiera producido una lucha; y además ¿no era improbable que los amotinados abandonaran el barco junto con sus víctimas? Quizá el barco había comenzado a hacer agol Deveau admitió que en la bodega el agua subía casi a un metro y que en la cubierta yacía abandonada la vara de sondeo. Pero un metro de agua es cantidad normal que se acumula en un viejo barco de casco de madera después de diez días de navegación, y se la podría haber achicado fácilmente bombeándola. Morehouse decidió dejar de lado preguntas que no tenían respuesta y centrarse por entonces en los problemas más importantes: salvar lo que se diera, por ejemplo. De manera que envió al barco a la deriva a algunos de tripulantes que en unas pocas horas de bombeo dejaron la bodega constantemente seca. Al día siguiente, los marineros repararon el aparejo.