En los camarotes de la tripulación, la escena era igualmente normal; la ropa lavada colgaba de una cuerda, donde la habían puesto a secar, y la ropa seca se apilaba sobre las literas en orden, tal como la hablan dejado. En la cocina era evidente que se esto yo preparando el desayuno, aunque sólo la mitad de las raciones parecía había sido servida. Deveau y Wright volvieron a su bergantín e informaron a Morehouse de sus descubrimientos. El capitán sugirió que tal vez el Mary Celeste hubiera sido abandonado por su tripulación durante una tormenta.