FREILA: Pero el capitán Morehouse no tardó en averiguar por...

Pero el capitán Morehouse no tardó en averiguar por qué ese barco no navegaba en línea recta y uniforme: cuando el Dei Gratia se acercó al barco misterioso, el capitán pudo comprobar que no habla nadie al timón, no aparecía nadie en la cubierta y, en general, no se observaban signos de vida. Morehouse hizo señales, pero nadie contestó desde ese velero fantasmal desconocido. Ordenó que se bajara una lancha y que tres hombres trasbordaran; los tres marineros, cuando se hubieron aproximado al velero, gritaron «Ah del barco!... iAh del barco!» Pero no obtuvieron respuesta. En la lancha se desplazaron hasta la popa del velero y leyeron el nombre que allí estaba pintado: Mary Celeste, Nueva York.