El alcance de la devastación provocada por el estallido del volcán puede calcularse si se tiene en cuenta el ejemplo de la explosión ocurrida en la isla Indonesia de Krakatoa en 1883. El estallido destruyó unas 300 poblaciones de las vecinas islas de Java y Sumatra, donde murieron 36.000 personas. El terremoto se percibió hasta una distancia de 5600 kilómetros, en Australia.