En 1882, contó Apache Jack, se les encomendó a los pieles rojas la tarea de rellenar la mina con rocas. Luego, la entrada del yacimiento fue igualmente tapada. Además, se produjo un terremoto en la región y es muy posible que el movimiento sismito haya destruido o modificado los puntos de referencia. Durante los años que han transcurrido desde entonces, muchas personas se han desplazado hasta las montañas Superstition en busca del oro. Ninguna de ellas consiguió su objetivo, y al menos 20 perdieron la vida en el intento. En 1931, Adolph Ruth emprendió el viaje hacia las montañas, después de comunicar a sus parientes y amigos que había comprado un mapa del camino hacia la Mina Perdida del Holandés a un miembro de la familia de don Miguel Peralta. Como tardaba en regresar, una patrulla de rescate salió en su busca: patrulla tuvo que enfrentarse a un macabro espectáculo.