A Weiser y a él—agregó— les bastaba golpear las rocas con sus martillos para que pitas del precioso metal cayeran simplemente en sus manos. La mina a la forma de un embudo, pero alguien había excavado un túnel a través de la ladera hacia el fondo de la mina para facilitar la extracción del oro. Waltz confesó también que cierta vez, durante una visita que él y su compañero Weiser hicieron a la mina, solos, encontraron a dos trabajadores mexicanos, antiguos miembros de una de sus expediciones, llenando sacos con oro., mataron a tiros.