El padre Aldo Buonaiuto es el director de un servicio de «llamadas de emergencia», cuyo objetivo es ayudar a los jóvenes que desean salir de las sectas satánicas. Dice estar especialmente preocupado «por el alarmante crecimiento del satanismo», que ha dado origen a un «auténtico mercado de hostias consagradas». Un mercado con sus redes, sus reglas y sus precios. «Pueden ir desde los 80 a los 500 o 1.000 euros» dependiendo de tres factores. «Del tamaño de la hostia, de la importancia de la iglesia de la que proviene y del sacerdote que la haya consagrado».