El engaño no fue descubierto hasta el año 1953, cuando se aplicaron técnicas modernas, desarrolladas con el fin de comprobar la antigüedad’ de los objetos y los huesos. Y a pesar de que nadie ha resuelto complete mente el misterio de quién fabricó el engaño, Dawson siempre ha sido desde entonces el sospechoso número uno. Ambicionaba una distinción académica.