Dawson continuó sus excavaciones en el área de Piltdown y, luego de unos años, reconstruyó un segundo cráneo. Los hallazgos finalizaron con su muerte, en 1916, a la edad de 52 años. Otros científicos continuaron la búsqueda, pero no encontraron nada. Esto causó extrañeza, hasta que poco a poco se descubrió que el hombre de Piltdown había sido un engaño,