La creación de los neumáticos fue obra de un joven llamado Dunlop, hijo de un veterinario inglés. Gran entusiasta del ciclismo, Dunlop trató de eliminar las sacudidas producidas por el vehículo e ideó un sistema que consistía en rodear las ruedas con pequeñas almohadillas llenas de aire. Al cabo de muchos experimentos llegó a obtener un tubo de caucho, delgado y flexible, que podía llenarse de aire comprimido y colocarse alrededor de las ruedas. Con ayuda de su padre, en 1890 fabricó los primeros neumáticos.