Mientras que en la
escultura, los
juegos inspiraron el famoso “Discóbolo” de Mirón”. En cuanto a la poesía, se conocen infinidad de odas (como las “Olímpicas” y los Epinicios”), escritas por famosos poetas, como Píndaro y Simónides, para inmortalizar los triunfos de los atletas en las Olimpiadas