Uno de los espectáculos más célebres de los juegos fueron las carreras de cuadrigas, es decir, carrozas tiradas por cuatro caballos. Hay noticias de competencias en las que participaban hasta 40 carros. Tenían que dar lo más rápido posible doce vueltas a la pista que medía aproximadamente 1250m, sin importar las enormes cantidades de polvo que levantaran, o las caídas y vuelcos que sufrieran.