Ojo con la dentadura. J. J. T. C., de 56 años había robado 18.000 pesetas a una mujer haciéndose pasar por representante de máquinas de coser. Con lo que no contaba es con que la mujer le persiguiera, y mucho menos con tragarse, en plena persecución, su dentadura postiza. Varios transeúntes le auxiliaron para intentar que no se asfixiara, pero sus intentos fueron en vano. (El Correo Español)