Después de algunos golpes famosos a comienzos de la década del 30 se compran dos coches nuevos y agrandan la banda a cinco miembros. Enseguida ganan celebridad por dos características únicas para la época. Uno: dan un golpe tras otro en cualquier pueblito de Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe. Así cambian de jurisdicción y enloquecen a los policías que los siguen. Dos: llevan armamento abundante y pesado: ametralladoras, pistolas y fusiles Winchester.