El número de denuncias revela una realidad más dura que la hallada por la Curia romana: la epidemia de lujuria está extendida en el país con mayor número de católicos en el mundo.
Los enviados papales no podían dar crédito a sus oídos cuando escucharon los pormenores del caso del padre Edson Ives dos Santos, párroco de la localidad agrícola de Alexia, en el estado brasileño de Goiás. Al cura jamás se le hubiera ocurrido la torpeza de abusar de los hijos de las familias adineradas a quienes preparaba para la primera comunión. No quería arriesgarse a arder vivo en el infierno de un escándalo público. Por eso, Edson elegía a sus víctimas entre los indefensos huérfanos del hospicio de la parroquia del Inmaculado Corazón de María, donde daba clase de catecismo. El manual que circula entre los curas pedófilos recomienda iniciar a menores recogidos de la calle y de las comisarías. Según una investigación de la revista brasileña, 1.700 curas —el 10 por ciento de los que llevan sotana en ese país— están siendo investigados por abusar de niños y adolescentes.
Los enviados papales no podían dar crédito a sus oídos cuando escucharon los pormenores del caso del padre Edson Ives dos Santos, párroco de la localidad agrícola de Alexia, en el estado brasileño de Goiás. Al cura jamás se le hubiera ocurrido la torpeza de abusar de los hijos de las familias adineradas a quienes preparaba para la primera comunión. No quería arriesgarse a arder vivo en el infierno de un escándalo público. Por eso, Edson elegía a sus víctimas entre los indefensos huérfanos del hospicio de la parroquia del Inmaculado Corazón de María, donde daba clase de catecismo. El manual que circula entre los curas pedófilos recomienda iniciar a menores recogidos de la calle y de las comisarías. Según una investigación de la revista brasileña, 1.700 curas —el 10 por ciento de los que llevan sotana en ese país— están siendo investigados por abusar de niños y adolescentes.