Los ríos más considerables de esta región son los dos nombrados: el Indo y el Ganges, considerados sagrados por el hinduismo.
En ciertas épocas del año, este último inunda las tierras adyacentes, como el Nilo, fertilizando los campos; sus beneficios son tan notables que era adorado como una divinidad: un gran número de indios iban a hacer en él sus abluciones y a tomar agua, que transportaban a muchas leguas de distancia. En los tribunales de justicia se prestaba juramento sobre las aguas del Ganges, como los cristianos sobre el Evangelio.
En ciertas épocas del año, este último inunda las tierras adyacentes, como el Nilo, fertilizando los campos; sus beneficios son tan notables que era adorado como una divinidad: un gran número de indios iban a hacer en él sus abluciones y a tomar agua, que transportaban a muchas leguas de distancia. En los tribunales de justicia se prestaba juramento sobre las aguas del Ganges, como los cristianos sobre el Evangelio.