El nudo gordiano: Este nudo, imposible de deshacer, ataba al yugo, la lanza del carro de Gordio, antiguo rey de Frigia. El oráculo pronosticó el Imperio de Asia a quien lograra desatarlo. Como ‘no se veían los cabos, nadie conseguía separarlo. Alejandro, rey de Macedonia, solucioné el problema, cortando el nudo con un solo tajo de su espada.