Ahora bien, una vez que la humanidad conquiste el espacio, ¿de qué le servirá nuestro enrevesado sistema de medir el tiempo? En las estaciones espaciales el año carecerá de estaciones, pues los habitantes podrán ajustar la luz solar a su gusto, por lo cual no habrá razón para mantener deliberadamente un año en el que los meses no cuadran perfectamente. Tampoco habrá ciclo lunar que dé sentido a los meses y a las semanas; e incluso el día será artificial, pues la alternancia entre luz y oscuridad podrá ajustarse a voluntad.