No es muy dificil atacar las opiniones ajenas, pero sí el sustentar las propias: porque la razón humana es tan débil para edificar, como formidable ariete para destruir.
Jaime Luciano Balmes (1810-1848) Filósofo y sacerdote español.
Jaime Luciano Balmes (1810-1848) Filósofo y sacerdote español.