Según la BBC, el hallazgo fue posible "gracias a" la destructiva pesca de arrastre, uno de los peores enemigos de conservacionistas y oceanógrafos. El arrastre, como su nombre indica, es una técnica de pesca que arrasa los fondos marinos y "se lleva todo por delante" para quedarse sólo con unos pocos animales marinos de interés comercial.