6 El sapo que vio a los dinosaurios. Este sapo partero bético, Alytes dickhilleni, es la única especie española de la lista EDGE. Los machos de los Alytes cargan los huevos atados a sus patas traseras durante un mes o más. Cuando están listos para eclosionar, los sueltan en las charcas. La familia a la que pertenecen se separó del resto de los anfibios hace unos 210 millones de años, a finales del triásico, más o menos cuando empezaron a aparecer los primeros mamíferos. Es decir, los sapos parteros evolucionaron a los pies de los primeros dinosaurios y sobrevivieron a su decadencia. Alytes dickhilleni es endémica del sureste de la península Ibérica, hoy considerada vulnerable por la degradación de su hábitat.