4 ¿Animal o planta? Esta babosa marina llamada Elysia chlorotica come algas, y al hacerlo integra en sus propias células los cloroplastos, la maquinaria responsable de la fotosíntesis. El resultado es que Elysia adquiere la capacidad de fotosintetizar. En 2008, Mary Rumpho, de la Universidad de Maine (Estados Unidos), descubrió que no sólo los cloroplastos de las algas pasan a las células del animal, sino que al menos uno de los 2.000 genes necesarios para la fotosíntesis es transferido al ADN de Elysia. Es la primera vez que se demuestra este mecanismo, que en esencia convierte un animal (un ser que se alimenta de otros seres vivos) en una planta (capaz de obtener su energía directamente de la luz solar).