Una hormiguita que estaba muy caliente caminaba por la selva buscando desesperadamente una hormiguita hembra, pero no encontraba. En eso pasa un elefante y la hormiguita decide clavarsela al elefante. Entonces se sube por la pata y cuando llega arriba se la clava y comienza a moverse. El elefante sigue caminando sin darse cuenta hasta que pisa una espina y pega un grito. Al escuchar esto la hormiguita le dice:
-Sufre, puta, sufre.
-Sufre, puta, sufre.