FREILA: El total de internadas de nuestro campo ascendía a...

El total de internadas de nuestro campo ascendía a treinta o cuarenta mil mujeres. ¡Y todo el personal de que disponíamos para nuestra enfermería no pasaba de cinco -Superfluo es decir que no dábamos abasto con nuestro trabajo.
Nos levantábamos a las cuatro de la madrugada. Las consultas empezaban a las cinco. Las enfermas, que a veces llegaban a mil quinientas al día, tenían que esperar a que les tocase su turno en filas de a cinco. Se le abrían a uno las carnes al ver aquellas columnas de mujeres dolientes, vestidas miserablemente, calándose de pie humildemente bajo la lluvia, la nieve o el rocío. Muchas veces ocurría que se les agotaban las últimas energías y se desplomaban a tierra sin sentido corno un témpano más.