FREILA: Inmediatamente se estableció un nuevo orden de cosas....

Inmediatamente se estableció un nuevo orden de cosas. Todas las internadas que tuviesen algún conocimiento médico deberían presentarse. Muchas se. prestaron voluntariamente. Como yo no carecía de experiencia, me destinaron al trabajo de la enfermería.
En la Barraca No. 15, probablemente la que estaba en peores condiciones de todo el campo, iba a instalarse el nuevo servicio. La lluvia se colaba entre los resquicios del techo, y en las paredes se veían enormes boquetes y aberturas. A la derecha y a la izquierda de la entrada había dos pequeñas habitaciones. A una se la llamaba "enfermería", y a la otra "farmacia".
Unas semanas después, se instaló un "hospital" al otro extremo de la barraca, y quedamos en condiciones de reunir cuatrocientos o quinientos pacientes.
Sin embargo, durante mucho tiempo no dispusimos más que de las dos pequeñas habitaciones. La única luz que teníamos procedía del pasillo; no había agua corriente, y. resultaba difícil mantener limpio el suelo de madera, aunque lo lavábamos dos veces al día con agua fría. Carentes como estábamos de agua caliente y desinfectantes, no conseguíamos raer los residuos de sangre y de pus que quedaban en los intersticios de las tarimas.