FREILA: En varios campos, los internados fueron utilizados...

En varios campos, los internados fueron utilizados como cobayas humanas y sometidos a terribles
experiencias: inoculación de fermedades, ablación de músculos, castración y esterilización,... Algunas
de estas experiencias estaban orientadas a encontrar los métodos más eficaces para el exterminio de las etnias y los grupos sociales considerados inferiores. El Instituto de Higiene de las Waffen SS dirigía estas pruebas, llevadas a cabo por médicos nazis en colaboración con las secciones de química farmacéutica del I. G. Farben y otras empresas. Cuando las víctimas ya no servían para nada, una inyección venenosa terminaba con sus vidas. El Dr. Brack ideó un método de esterilización basado en la proyección intensa de rayos X sobre los órganos genitales, mientras el individuo, sin advertir lo que le estaban haciendo, rellenaba un formulario en una ventanilla. También se pensó en la castración quirúrgica, pero resultaba un método excesivamente lento. En Dachau se hicieron más de 500 operaciones para el adiestramiento de estudiantes de medicina: la mayoría de los operados falleció sin remedio. Uno de los más crueles «médicos» nazis fue el Dr. Sigmund Rascher. Introducía a sus víctimas en cámaras de descompresión, las sometía a temperaturas bajo cero, las sumergía en recipientes de agua helada para «observar las reacciones del paciente». En Auschwitz se efectuaron experiencias consistentes en someter la epidermis de los internados a la acción de gases tóxicos; se les inyectaba petróleo o gasolina, y se estudió la influencia de determinados productos químicos sobre la capacidad mental de las víctimas. Algunas deportadas sufrieron la inoculación de células cancerígenas en el cuello del útero, para después ser gaseadas.