Denominado científicamente syringa vulgaris, la lila es un arbusto de gran potencia, que dado su valor ornamental será capaz de adornar a la perfección el jardín o ciertos espacios del mismo. Brinda flores que pueden mantenerse en períodos anuales.
Indudablemente, el colorido que puede aportar es uno de sus mayores beneficios. Aunque no esté en período de floración, posee formas atractivas y hojas frondosas que embellecen en gran manera cualquier espacio.
Para mantener bien cuidadas sus flores hay que tener en cuenta que este arbusto florece desde finales de la primavera hasta el verano, destacando el intenso aroma de sus flores.
Es importante considerar que al mantenerlo con mucha agua, eliminar los tallos viejos y largos y podarlo ligeramente durante su época de crecimiento la floración podrá conservarse durante algunas temporadas, extendiendo así su período de mayor belleza.
Indudablemente, el colorido que puede aportar es uno de sus mayores beneficios. Aunque no esté en período de floración, posee formas atractivas y hojas frondosas que embellecen en gran manera cualquier espacio.
Para mantener bien cuidadas sus flores hay que tener en cuenta que este arbusto florece desde finales de la primavera hasta el verano, destacando el intenso aroma de sus flores.
Es importante considerar que al mantenerlo con mucha agua, eliminar los tallos viejos y largos y podarlo ligeramente durante su época de crecimiento la floración podrá conservarse durante algunas temporadas, extendiendo así su período de mayor belleza.