El acebo es un arbusto cuyo nombre científico es “Ilex aquifolium” y que se conoce además de como acebo, con los nombres comunes de cardón o cardonera, pertenece a la familia de las “aquifoliaceae”, originario de Europa es especialmente conocido por su uso en la decoración de interiores y exteriores para Navidad.
De hecho su uso tan habitual como elemento decorartivo para en las fiestas navideñas ha acabado por poner en peligro su existencia y en la actualidad se trata de una especie protegida, es un arbusto que puede llegar a alcanzar alturas de unos 5 metros y que se caracteriza entre otras cosas por sus hojas espinosas, perennes y de color verde oscuro.
Hay diversas variedades de acebo algunas de ellas con tonalidades diferentes en el color de los frutos y las hojas, por ejemplo, hay una bonita variedad cuyas hojas tienen el borde en color blanco y que resulta también muy decorativa, pero si algo comparten todas las especies y es uno de sus mayores encantos son los frutos, tipo baya, en color rojo del tamaño de un guisante que son ideales para adornar.
Curiosamente es un arbusto muy resistente y si su presencia en algunas zonas de Europa ha disminuido enormemente, ha sido por el abuso a los que los hombres lo hemos sometido, ya que en realidad se adapta a climas diversos y diferentes tipos de suelo sin importarle que el pH sea ácido o básico, únicamente hay que regarlo en épocas de calor y tener algo de paciencia porque su crecimiento es lento.
Hay plantas macho y plantas hembra y es necesario tener de las dos para que el macho fecunde a la hembra y podamos ver los frutos, eso si debemos tener cuidado especialmente si hay niños en casa con los frutos que son tóxicos y en caso de ingestión provocan vómitos y diarrea, así pues es relativamente peligroso para los pequeños que se pueden sentir atraidos por las bayas con el riesgo que eso puede suponer.
De hecho su uso tan habitual como elemento decorartivo para en las fiestas navideñas ha acabado por poner en peligro su existencia y en la actualidad se trata de una especie protegida, es un arbusto que puede llegar a alcanzar alturas de unos 5 metros y que se caracteriza entre otras cosas por sus hojas espinosas, perennes y de color verde oscuro.
Hay diversas variedades de acebo algunas de ellas con tonalidades diferentes en el color de los frutos y las hojas, por ejemplo, hay una bonita variedad cuyas hojas tienen el borde en color blanco y que resulta también muy decorativa, pero si algo comparten todas las especies y es uno de sus mayores encantos son los frutos, tipo baya, en color rojo del tamaño de un guisante que son ideales para adornar.
Curiosamente es un arbusto muy resistente y si su presencia en algunas zonas de Europa ha disminuido enormemente, ha sido por el abuso a los que los hombres lo hemos sometido, ya que en realidad se adapta a climas diversos y diferentes tipos de suelo sin importarle que el pH sea ácido o básico, únicamente hay que regarlo en épocas de calor y tener algo de paciencia porque su crecimiento es lento.
Hay plantas macho y plantas hembra y es necesario tener de las dos para que el macho fecunde a la hembra y podamos ver los frutos, eso si debemos tener cuidado especialmente si hay niños en casa con los frutos que son tóxicos y en caso de ingestión provocan vómitos y diarrea, así pues es relativamente peligroso para los pequeños que se pueden sentir atraidos por las bayas con el riesgo que eso puede suponer.