Estos trabajos fueron, pocos años después, confirmadas por Rudolf Hertz. Quién vio en ellas, algo aún más grande. Estas ondas electromagnéticas, podían ser reformuladas, con lo que se lograba una ecuación de onda. Es así, como se llega a la conclusión, que estas ondas electromagnéticas, viajan a una gran velocidad, con lo cual se da paso a poder transmitir sonido, por medio de ellas. Ya que con aquella velocidad, se podría transmitir sonidos a distancias lejanas, sin tener problemas de tiempo en cuanto a la recepción de los mismos.