Los guerreros germanos tenían una excelente preparación, ya que Alemania estaba constituida por una serie de principados independientes en continua disputa. Los soldados germanos más famosos eran los Caballeros Teutónicos, una orden religiosa de guerreros inspirados por las cruzadas. Los Caballeros Teutónicos extendieron el cristianismo por la región del Báltico al conquistarla, pero fueron finalmente derrotados por Alexander Nevsky en la batalla del helado lago Peipus.