Llega el marido a las cuatro de la mañana a la casa, en claro estado de ebriedad y cantando muy contento. La mujer enfurecida le dice:
- ¡Desgraciado! ¿de dónde vienes a esta hora?
Entonces el marido contesta:
- ¡No me hagas acordar que me vuelvo enseguida!
- ¡Desgraciado! ¿de dónde vienes a esta hora?
Entonces el marido contesta:
- ¡No me hagas acordar que me vuelvo enseguida!