La respuesta a esta pregunta es la diferente evolución que han sufrido los homínidos y los simios. El primer homínido y antepasado de los humanos, a la espera de encontrar más hallazgos, es el Australopithecus (Simio del Sur), que apareció en la Tierra hace más de 4 millones de años y que difiere de los simios lo bastante como para ser el primer homínido, el primer eslabón de la raza humana. El Australopithecus muestra ya la principal diferencia que separará a los homínidos de los simios es la carrera evolutiva: es bípedo, es decir anda a dos pies en vez de a cuatro patas. Esta diferencia es fundamental a la hora de valorar la evolución humana, el pasar de andar de cuatro a dos pies hace que el cuerpo sufra enormes cambios morfológicos que marcarán que los homínidos sufran una evolución totalmente diferente a la de los simios. Prehomínidos y simios tenían el cuerpo adaptado y especializado para vivir en el medio arbóreo, pero la presión demográfica y la falta de alimento, empujó a los más grandes, a los Prehomínidos, a buscar sustento en la sabana, la cual los obligó a mutar para adaptarse a su medio ambiente, de esta mutación surgieron los Homínidos.