FREILA: Ante tal barbaridad las autoridades obligaron a que...

Ante tal barbaridad las autoridades obligaron a que el resto de los hermanos de Amalio (Paz, Carlos, de 6 años, y Daniel, de 8) fuesen también explorados pero ninguno presentaba evidencias de haber sufrido tal cuadro de atrocidad.

Los propios médicos que estudiaron su caso no se explicaban la fortaleza física del pequeño y mucho menos cómo las manos de una persona inexperta habían conseguido introducir tantos objetos dentro de un cuerpo sin provocar la muerte. Estaban obligados a solventar de la manera más rápida la situación. Más de 3 operaciones (la prensa de olvidó del caso a partir de la tercera operación, cuando aún quedaban seis agujas en su cuerpo) fueron necesarias para sacar todos los objetos punzantes.

El niño finalmente fue dado en adopción y la madre condenada a permanecer ingresada en un psiquiátrico hasta su total curación. A finales de 1973 estaba en la calle.