Para poder confirmar la buena calidad de un jamón, lo que realmente es cien por cien seguro, es realizar una cata del mismo, utilizando cuatro de los cinco sentidos: la vista (ver su aspecto), el tacto (el jamón es más o menos blando según la dureza de su grasa), el olfato (oler su aroma) y el gusto (si es salado, dulce o amargo) Así podremos comprobar de primera mano las cualidades de ese jamón.
La cata del jamón serrano
La cata del jamón serrano