La historia de Formentera va paralela a la de Ibiza. Datos que la diferencian de la anterior son que durante los ataques beréberes, sus habitantes se encontraron tan indefensos que tuvieron que huir de ella. Hasta finales del s. XVII no volverían a repoblarla, cuando Formentera tenía defensas necesarias para garantizar la seguridad contra los ataques piratas.