EL CIELO, CATALOGADO COMO ‘EL MÁS LIMPIO DE EUROPA’.
Esta ruta de senderismo tiene como punto de salida la ciudad granadina de Huéscar y llegada a la laguna de Sierra Seca, una pequeña cuenca cerrada en la que durante una buena parte del año se forma una laguna a partir del agua de lluvia y la procedente de los deshielos. El recorrido permite al excursionista contemplar una miniplaya a poco más de 2.000 metros de altitud.
El recorrido comienza con un trayecto en coche de 20 kilómetros por la carretera local que une Huéscar con La Losa, desviándonos a la izquierda a la altura del Cortijo de La Noguera. El ascenso se realiza, en un principio, por un bosque de encinas y algunas tierras de labor, a través de una pista forestal con un desnivel medio-bajo. Conforme ascendemos vamos dejando a nuestra espalda y divisando cada vez mejor la majestuosidad de La Sagra que, con sus 2.383 metros, es el pico más elevado de todas las sierras subbéticas y el segundo más alto de toda Andalucía. Cuando nos acercamos al kilómetro 5, el desnivel se va acentuando poco a poco, encontrando un terreno más escarpado y cambiando la vegetación, dando paso las encinas al pinar.
A la izquierda el caminante puede divisar la cuenca que forma el río Guardal, que se forma con varias fuentes de Sierra Seca y pronto se aquieta en el pantano de San Clemente, bajo cuyas aguas está el poblado de igual nombre (a excepción del campanario de la iglesia, que parece flotar sobre la superficie). En Sierra Seca se halla la Cueva del Muerto, donde se pueden contemplar formaciones de estalactitas y estalagmitas, y la Cueva de Don Fernando, la de mayor profundidad y longitud de Granada, con numerosas galerías y salas de incomparable belleza, como la Sala de la Colada.
El punto kilométrico 8,5 coincide con una zona principal de Sierra Seca, el Peñón del Toro, donde la vegetación de montaña comienza a ser escasa y se puede contemplar la belleza de los pinos altos y delgados, casi sin ramas, moldeados por el viento a su antojo, formando inverosímiles figuras a las que nuestra imaginación puede dar vida.
Esta ruta de senderismo tiene como punto de salida la ciudad granadina de Huéscar y llegada a la laguna de Sierra Seca, una pequeña cuenca cerrada en la que durante una buena parte del año se forma una laguna a partir del agua de lluvia y la procedente de los deshielos. El recorrido permite al excursionista contemplar una miniplaya a poco más de 2.000 metros de altitud.
El recorrido comienza con un trayecto en coche de 20 kilómetros por la carretera local que une Huéscar con La Losa, desviándonos a la izquierda a la altura del Cortijo de La Noguera. El ascenso se realiza, en un principio, por un bosque de encinas y algunas tierras de labor, a través de una pista forestal con un desnivel medio-bajo. Conforme ascendemos vamos dejando a nuestra espalda y divisando cada vez mejor la majestuosidad de La Sagra que, con sus 2.383 metros, es el pico más elevado de todas las sierras subbéticas y el segundo más alto de toda Andalucía. Cuando nos acercamos al kilómetro 5, el desnivel se va acentuando poco a poco, encontrando un terreno más escarpado y cambiando la vegetación, dando paso las encinas al pinar.
A la izquierda el caminante puede divisar la cuenca que forma el río Guardal, que se forma con varias fuentes de Sierra Seca y pronto se aquieta en el pantano de San Clemente, bajo cuyas aguas está el poblado de igual nombre (a excepción del campanario de la iglesia, que parece flotar sobre la superficie). En Sierra Seca se halla la Cueva del Muerto, donde se pueden contemplar formaciones de estalactitas y estalagmitas, y la Cueva de Don Fernando, la de mayor profundidad y longitud de Granada, con numerosas galerías y salas de incomparable belleza, como la Sala de la Colada.
El punto kilométrico 8,5 coincide con una zona principal de Sierra Seca, el Peñón del Toro, donde la vegetación de montaña comienza a ser escasa y se puede contemplar la belleza de los pinos altos y delgados, casi sin ramas, moldeados por el viento a su antojo, formando inverosímiles figuras a las que nuestra imaginación puede dar vida.