Viagra es un afrodisíaco. Las millonarias ventas de pastillas contra la disfunción eréctil (ya sea Viagra, Cialis o Levitra) y su gran éxito en el mercado negro, son síntoma inequívoco de la inmerecida fama del sildenafil: muchos hombres lo toman como una panacea que les hará disfrutar de una excitación sexual muy intensa a lo largo de mucho tiempo cuando, en realidad, lo único que hace Viagra es actuar sobre los cuerpos cavernosos del pene, inhibiendo una enzima llamada fosfodiesterasa V para bloquear la erección y mantener la virilidad a tope por más tiempo.