Llega el recién casado borracho a su
casa, gritando:
- ABREME, RAMERA CABRONA.
Al oír el griterío llega la policía y los vecinos curiosos, y en eso se asoma la esposa por la
ventana y le dice:
- Mi amor, ¿cuántas veces tengo que decirte que me llamo Ramona
Cabrera?.